sábado, 2 de abril de 2011

...

Quiero sentir el frio tacto de mi cuarto en mi, echarme mantas por encima, sudar lo que nunca he sudado. Que me suba la bilirrubina, la fiebre y todo lo que quiera subir. Qué cuando este al borde del desmayo tenga la valentía suficiente de levantarme y me atreva a caminar. Que cuando me sienta frío e inerte, sonría, de dos pasos más y caiga al suelo, tiritando por que el sudor de mi pálida piel se ha enfriado y no tenga más opción que pedir una floja pero angustiosa ayuda. Con tanto calor y tanto frío a la vez pasando por todo mi cuerpo como si de un vagón de metro se tratase. Que tanto contraste me vuelva loco y me guste, por que me gusta, me gusta sufrir. Adoro reventarme los tímpanos con algún sucio grupo de rock que lo único a lo que aspiraron fue a un compacto de gasolinera. Que me encanta sentir dolor... tanto físico como emocional.

Me gusta sentirme odiado por cosas que nunca hice y odiarme a mi mismo por cosas que querría hacer, pero no hago por respeto a terceras personas. Que me encanta como me insultan y me escupen, me encanta ver su odio frustrado, su rechazo y su desprecio hacia mi. Adoro como insultan con envidia cuando hablo de mi vida y como ríen a carcajadas cuando me llaman maricón por llevar ropa ajustada.

¿Que mi padre qué? Que tu padre cua, que de ese tema no íbamos a hablar más y aquí seguimos haciendo leña al árbol caído. Qué soy tan hipócrita que únicamente me miento a mi mismo, creyendo que así me engaño. Que "vaya, vaya lo que pasa por tu mente" y "Cállate ya, tronco. Que eres muy pesado". Como adoro pasar las tardes tirado en la cama llorando por lo que podría haber hecho y no hice...

"Qué tienes un corazón muy grande, y eso no es malo!"
¿Jugamos a "A ver quien sufre más"?

No hay comentarios:

Publicar un comentario