Quiero sentir el frio tacto de mi cuarto en mi, echarme mantas por encima, sudar lo que nunca he sudado. Que me suba la bilirrubina, la fiebre y todo lo que quiera subir. Qué cuando este al borde del desmayo tenga la valentía suficiente de levantarme y me atreva a caminar. Que cuando me sienta frío e inerte, sonría, de dos pasos más y caiga al suelo, tiritando por que el sudor de mi pálida piel se ha enfriado y no tenga más opción que pedir una floja pero angustiosa ayuda. Con tanto calor y tanto frío a la vez pasando por todo mi cuerpo como si de un vagón de metro se tratase. Que tanto contraste me vuelva loco y me guste, por que me gusta, me gusta sufrir. Adoro reventarme los tímpanos con algún sucio grupo de rock que lo único a lo que aspiraron fue a un compacto de gasolinera. Que me encanta sentir dolor... tanto físico como emocional.
Me gusta sentirme odiado por cosas que nunca hice y odiarme a mi mismo por cosas que querría hacer, pero no hago por respeto a terceras personas. Que me encanta como me insultan y me escupen, me encanta ver su odio frustrado, su rechazo y su desprecio hacia mi. Adoro como insultan con envidia cuando hablo de mi vida y como ríen a carcajadas cuando me llaman maricón por llevar ropa ajustada.
¿Que mi padre qué? Que tu padre cua, que de ese tema no íbamos a hablar más y aquí seguimos haciendo leña al árbol caído. Qué soy tan hipócrita que únicamente me miento a mi mismo, creyendo que así me engaño. Que "vaya, vaya lo que pasa por tu mente" y "Cállate ya, tronco. Que eres muy pesado". Como adoro pasar las tardes tirado en la cama llorando por lo que podría haber hecho y no hice...
"Qué tienes un corazón muy grande, y eso no es malo!"
¿Jugamos a "A ver quien sufre más"?
No hay comentarios:
Publicar un comentario